Soy Cristina
Viajo al menos 10 veces al año por trabajo y placer, y siempre he tenido el mismo problema: llego a cualquier ciudad y mi mente no está en disfrutar, está en vigilar. ¿Dónde dejé el bolso? ¿La cremallera está bien cerrada? ¿Y si alguien lo roba en el metro? Hace 4 meses descubrí Sosiego por una amiga, y honestamente, cambió completamente mi forma de viajar. No es un cambio pequeño. Ahora me siento en una terraza en Barcelona, tomo un café, y mi bolso está simplemente... ahí. No lo estoy vigilando. No estoy nerviosa. Estoy presente. Eso es lo que Sosiego me dio: mi tiempo de viaje de vuelta. Ahora viajo 3 veces más relajada, duermo mejor en los aviones, y disfruto realmente. No cambio Sosiego por nada.